viernes, 1 de enero de 2010

VIENTO, SOPLA TEMPESTADES YA... QUE LAS ALMAS Y LOS DESTINOS SE SACUDAN!! (relato - fantasía)



Dejo atrás las pisadas. Se escurre el diseño de la suela con las gotas de lluvia. Nada, salvo la disponibilidad del tiempo libre, me obligó a caminar en semejante diluvio... O tal vez sí.

Termina el 2009 y las gotas de lluvia en mi rostro destrozan cualquier rastro de saladas lágrimas. En medio de un aguacero, yo. Un hurso de casi un metro noventa, con barba descuidada y caminar grueso, aleja las miradas. Es mejor para mí.
Nadie me verá llorar las ideas muertas, las amistades desilusionantes, las expectativas estampadas en ese muro de concreto que es la realidad. Concreta. Despiadada... ¿Alguien esperaba otra cosa?

El iphone suena en mis auriculares mojados y no quiero atender. Solo quiero caminar, mojarme, no pensar... escuchar música... y no puedo.

Entonces sucede la sinapsis. Salgo de mi cuerpo en una especie de despegue elástico, sin aceleración casi. Inmediato y veloz. Y me miro.

Tipo feo... mojado y grandote, sin estilizar ni admirar, no doy ni dos mangos por el sujeto que soy... pero descubro de repente lo más bello del instante. Estoy flotando. Estoy levitando alrededor mío sin ser tocado por las salvajes gotas. Me dejo volar entre los postes y las ramas de los árboles sin que el furioso viento me despegue de donde quiero estar o quiero ir. Y descubro que la sensación no es nueva para mí, es lo que siempre hice cuando niño. Cuando la realidad me cercaba en su corralito de imposibles, inaceptables, innombrables y demás -ables.

Las cuerdas que mueven mi cuerpo de pronto se me hacen visibles. Algo, alguien las manipula desde lo alto, pero no puedo ver quién... esa nube negra esfuma los hilos y las confunde con largas gotas. pero yo se que los hilos.. las cuerdas de marioneta que me mueven, están. Algunas más gruesas y viejas, otras más delgadas y finitas... pero son muchas. Y mientras suelto la reveladora y gloriosa carcajada, flotando alrededor mío me tomo la cabeza con ambas manos, y veo a mi cuerpo detenerse lentamente. Es como si la carcajada de mi alma se hubiera escuchado en mi ser físico. Miro a todos lados desde mi cuerpo. Serio, con la seguridad de que no hay nada que me lo impida. Levanto la cara hacia el cielo y con los ojos cerrados abro un eterno momento donde las gotas golpean ese rostro desprolijo.

Primero se sienten duras y frías. pero en unos segundos dejan de ser ajenas y se vuelven mías. Y las lágrimas retroceden ofendidas y desaparecen en el nuevo campo de juego que la nube negra produce en mi rostro.

Ahí es donde lo más curioso tiene lugar... La sonrisa. La boba sonrisa que destila ingenuidad y que en personas fotogénicas es un valor agregado. Pero no... Este no es el caso, amigos. Esa sonrisa, en ese ser, es de las privadas a la intimidad... Escondida en las fotos... Es que no da... Hay que reconocer las propias limitaciones, me enseñó un sabio... Aunque esta vez me enorgullezco tanto de verla.

Las gotas siguen cayendo a través de interminables segundos y mi rostro abre los ojos, sufriendo los salpicones de agua. No le importa, porque me mira fijo mientras floto junto a él. La sonrisa boba no desaparece. Y el diálogo con reclamos nostálgicos se da lugar en ese instante de conexión incorpórea. "Vos creaste universos...", nos decimos... "vos entendiste, antes que el futuro, que la tecnología llegaría adonde estamos hoy...", nos recriminamos... "sabías qué historias contar y cuáles dibujar...", nos gritamos...

Y de repente el silencio detiene el tiempo. Las gotas ya no caen. Son perlas perfectas que flotan alrededor nuestro. Alrededor mío. "¿porqué no hiciste todo eso?" es el último reproche...

Suave y etérea. Filosa, mi mano cruza encima de mi cabeza y corta las cuerdas que me controlan, que me movían. Que se habían convertido en mi motor. Y la lluvia prosigue su pesada danza mientras al regresar a mi cuerpo y seguir camino, escucho en mi cabeza el primer pensamiento del 2010.

"Quiero hacer esos universos... nuevamente... definitivamente"...

Mientras para de llover, el último rayo de sol antes del crepúsculo tiñe de un intenso ocre mi primer universo.

5 comentarios:

  1. Hey, me encanto, me gusto este relato.
    Siga armando univesos..

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  2. muy bueno raluo.... salu2 desde otro universo..
    cual...?, ni idea, pero uno que me refleja y me contiene de momento

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  3. mucha lluvia, mucha idea, mucha sensación, mucha calma, mucha alma. un abrazo enorme brader.

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  4. Muchas gracias por las comentas.. prometo hacerlo mejor la próxima... o intentarlo, ja.

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  5. leerlo con la lluvia de fondo, me llevó hata ahi...genial!

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